;

viernes, octubre 21, 2011

El amor sin dolor


“La receta de ‘no padecer’, era imposible de imaginar hace unos años; sin embargo está hoy en cualquier disciplina: Fue posible hacer un café sin cafeína que no nos ponga nerviosos, y abundan los vinos y cervezas que no marean, las sandías y uvas sin semillas, azúcares sin azúcar o jamón sin colesterol. ¿Por qué esta misma idea no iba a ser extendida sobre otras cosas? Se halla hoy en cualquier avance tecnológico o, más aún, de todas las áreas que, tratan de dejar el cuerpo en paz.... Adelgazar comiendo, tonificar los músculos sin hacer gimnasia, tener hijos sin dolor, vecinos sin ruidos, socios sin compromisos. Y así continúa la oferta según su fantasía… ¿Por qué no extirpar también del amor aquello que hace sufrir y convertirlo en una auténtica fruta de la pasión que no haga daño al estómago ni tampoco al corazón?”.

Estas palabras no son de un cuento de ciencia ficción, son líneas de una nota periodística de un diario español del mes de febrero de 2011. Y sorprende leer el entusiasmo con que el periodista trata de avanzar con las novedades científicas. Dicen algunos que opinaron sobre esta nota: “No es fácil, pero se puede”.

Ahí me pregunto: ¿Puede el amor concebirse sin dolor?

Tengo una mala noticia: No podemos amar sin padecer. Ser amados sin lastimar.

De donde saco semejante idea: En la Biblia, Pablo les escribe sobre el amor a los griegos: En 1 Corintios 13, el texto habla del amor sufrido” y agregaque todo lo sufre”, en lenguaje sencillo dice: “El que ama tiene paciencia en todo, y siempre es amable. El que ama no es envidioso, ni se cree más que nadie. No es orgulloso… El que ama es capaz de aguantarlo todo, de creerlo todo, de esperarlo todo, de soportarlo todo”. Entonces entiendo que no se puede amar sin sufrir. O Dios miente.

Te amo y ¿no me interesas? O será que no te amo…

Todo se puede construir rápidamente en este siglo. O casi todo: las relaciones siguen siendo de construcción lenta, demandan tiempo y esfuerzo, involucran nuestras emociones y compromiso y con estas emociones de alegría y entusiasmo, de confianza y pasión habrá dolor, algún desengaño y también penas, y errores porque las personas somos así: débiles e imperfectas. Algo egoístas…

Somos preciosos, amables y sonrientes, chispeantes y divertidos; pero no todo el tiempo… lamento decirte. Tener novio/a, hermanos, hijos o ser parte de una familia, de un grupo de amigos, es hermoso, pero también duele. Porque los afectos nos afectan cuando amamos y cuando nos aman. El dolor es la contracara del amor.

Somos seres únicos, especiales y diferentes; allí radica la belleza y el dolor que traemos las personas cuando nos acercamos. Pasamos por un periodo de fascinación, de enamoramiento, pero luego nos mostramos tal cual somos, y nos lastimamos aún sin querer.

¿Qué nada nos duela?

No nos gusta aceptarlo, habrá dolor, pero ya que la vida lo traerá, ¿hay alguien que nos puede enseñar a padecer?: “El varón de dolores, experimentado en quebrantos…”. Sí, te presento a Jesús.

Al dueño del dolor no sabemos reconocerlo. No nos gusta pensar en la cruz, la nuestra; porque esperamos que nada nos duela, nos angustie y nos dé rebeldía; nos creemos acreedores de la felicidad. Y si es instantánea, mejor.

Vida, Descanso, Verdad y Paz

Y en verdad, este Varón de dolores nos promete una Vida Abundante, pero nunca dice que no habrá dolor:

Nos invita a darnos Descanso, porque en algún tramo del camino nos cansaremos. Nos ofrece hallar la Verdad, y eso significa que nos enfrentaremos a mucha mentira. Cuando nos ofrece Paz, afirma la existencia del conflicto y las guerras. Se presenta como Pastor en medio de gente que se pierde y deambula sin destino. Así puedo hacer una larga lista de necesidades que enfrentaremos en esta vida y que nos traen poco o mucho dolor, a las que Jesús se ofrece. Él dio su vida por amor a nosotros, no lo olvidemos.

En resumen, Él da la Paz que sobrepasa nuestro entendimiento, es la Verdad y la Vida, nuestro Pastor y la fuente del verdadero Amor.

Agrego los versos de la carta de Pablo porque son una belleza y completan la idea del verdadero Amor:

“El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad.

Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta... Ahora, pues, permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de ellas es el amor”.

Sin embargo, todos anhelamos el verdadero amor y la buena compañía, y a todos nos duele la soledad. La persona que ama no tiene miedo. Donde hay amor no hay temor. Al contrario, el verdadero amor quita el miedo...

Entonces volvamos a Jesús…

Porque en Jesús hay vida plena, y no es una frase de tarjeta postal, es una realidad para muchas personas: Atrevete a amar, a dar y esperar con paciencia, generosamente y con bondad, sin envidias ni rencores. Es fascinante darse de lleno y ver cómo Dios renueva las fuerzas y las emociones cuando estamos cansados. Él da las oportunidades y los gestos necesarios para construir las relaciones profundas de nuestras vidas con amor aunque puedas sufrir en el camino. Dios es amor. Confiá cuando pases por el tiempo de dolor, Él te consuela y te acompaña.

miércoles, junio 01, 2011

Es de un amigo con miastenia: Juan

Esto escribe Juan Gargiulo, y lo copié para ustedes. Cariños
Corina
Lo pueden ver en su blog:
http://veji-ufa.blogspot.com/2011/06/420-el-arbol-o-una-hermosa-tarde-otonal.html


"Abrí los ojos, sabé mirar".
Estoy mirando por el amplio ventanal de mi habitación, la que describí más de una vez y en la que llevo un largo año entre postrado y un ensayo de pasos rehabilitantes que por el momento no me llevan a ningún lado a pesar de mi voluntad mis sueños y mis deseos. Mis metas, por calificarlas de algún modo son mi escritorio, el comedor de diario, el baño y alguna escapadita al frente para sentarme y ver pasar automóviles, gente, expresiones de mi barrio vedadas por el momento para mí.
Pero allí, ante mis ojos, mis nostalgias y mis ímpetus de lucha, se muestra él. En plena estación esplendorosa como pocas veces se muestra en este mes. Mi mirada, mis pensamientos, mi sensibilidad se dirigen a él. Allí está el níspero, floreciendo. No es precisamente un ejemplar bello, admirable porque esta especie no lo es. Hojas verdes apagadas,desprolijas, poco atractivas. Sus flores no son aquellas que adornan paisajes,estallan ante el admiración del observador. Nada de ello. Desde mi cama veo los reflejos del sol ya virando decididamente hacia el poniente y sus rayos se filtran entre paredes para morir impactándolo, iluminándolo. Una esporádica brisa lo agita a ratos. Luego la quietud, la inmovilidad a la espera de un nuevo soplo. Dispuesto a recibirlo con sus ramas preparadas a ejecutar nuevos movimientos, a despertar de su ocio vegetal, a recibir otras formas de vida. Aquella que su floración a desatado. En esas quietudes encanta ver las innumerables visitas que le llegan en cumplimiento de misiones naturales. Mariposas anaranjadas de buen tamaño, otras amarillas pálidas o casi blancas, pequeñitas. Abejas, insectos inidistinguibles o inclasificables para mi visión.Al atravesar los haces de luz refulgen, brillan con fugaz encanto. No faltan impulsados por el viento, partículas de semillas de las llamadas panaderos. No ha llegado aún las horas de los pájaros, por lo menos hoy.Pero hay uno que aparece con otro destino, en forma veloz y efímera, el picaflor, el colibrí o maimumbí, hermoso nombre en guaraní que significa que tiene todos los colores del sol..Los otros vendrán cuando aparezcan los frutos y se dedicarán a un incesante picotear. Este pequeño paisaje de bolsillo si quisiera calificarlo es de una grandiosidad manifiesta. Porque habiéndolo tenido siempre allí bastaron la conjunción de factores para hacerme despertar. Un día espléndido del que habitualmente estoy privado de disfrutar como lo hace el común de la gente. El sol del atardecer en el otoño de abril, el mejor mes de esta estación. La naturaleza diciéndomelo todo en este escueto y magnífico mensaje. Supe, al interpretarlo que mis nostalgias por no poder, por dejar atrás mi joven vida, mi anciana vida. Por imposibilidades de recorrer lugares comunes que componen mis recuerdos, mis vivencias. Ellas guardadas en el cajón de mi memoria, en su debido espacio. Revaloricé mi hoy. He sabido a partir de la contemplación del arbol, soy un privilegiado con capacidad de ver, de apreciar,, de gozar de mi sensibilidad, de darle rienda suelta a mi imaginación, a aceptar mi realidad, tal como lo he hecho hace ya tiempo. Acotada en la visión de un modesto, casi feo árbol, su esplendoroso mensaje de amor, enseñanza absoluta es el saborear aquello que la ávida aún nos brinda. Vaya si lo saboreo.


Chau y hasta la próxima.


Nota: Este Ufa tiene como destino el jueves 2 de junio, día del enfermo de miastenia gravis.y la semana del encuentro .Mi verídico relato no apunta a despertar conmiseración sino a resaltar mi condición de enfermo, libre de todo pesimismo. Apreciador ansioso de todo aquello que la vida me brinda y permite e insuflar no solo en mis pares sino a todo observador que aún en circunstancias desfavorables se puede, se debe disfrutar de ella intentándolo con sabiduría..
El 4 de junio es el 8º encuentro nacional de personas con Miastenia Gravis en la Ciudad Autónoma de Bs Aires..La semana de la M.G es del lunes 30 de mayo al 5 de junio.Organiza FAIAM.

jueves, abril 28, 2011

Rara vez podemos


En verdad no sé como se llama este poema, pero dice como me siento...

"A cada uno nos tocará algún día
tener que ayudar a un ser querido,
y entonces nos haremos la pregunta:
' Queremos ayudar, Señor, pero,
¿cómo podemos hacerlo?'

Rara vez podemos ayudar a los que queremos.
Unas veces porque no sabemos qué ofrecer,
otras porque lo que ofrecemos no se recibe.

Y de ese modo
son justamente aquellos a los que más queremos
quienes nos esquivan.

Pero aún así,
podemos amarlos.

Porque se puede amar totalmente
sin comprender totalmente."

Craig Sheffer (actor)

domingo, marzo 13, 2011

¿Cuál es tu vizcachera?



Conozco a una señora que no desecha nada y se complica la vida acumulando cosas que no usa. Compra diarios que no termina de leer, con esos diarios vienen fascículos, libros y objetos de diversos temas, sin embargo ella los conserva porque a alguien tal vez le puedan interesar. Así llenó varias bibliotecas. A veces, le llegan con el diario películas que no rechaza, aunque ella no tiene reproductor ni tiempo para sentarse a verlas. Igual le sucede con la ropa, no la puede desechar, aún fuera de moda o de talle, ella la guarda para remodelarla algún día para algún pobre necesitado. Así puedo enumerar varios artículos que junta, junta y junta y nunca tira.

En resumen, su casa está llena de pasillos y rincones, no siempre temáticos ni prolijos: “Vizcacheras”, decía su esposo.

Las vizcachas son unos roedores un poco más grandes que las liebres que hay aquí en la llanura argentina, son cazadas y muy preciadas para hacer abrigos y escabeche. Viven formando grandes colonias. Pero las hembras y los machos viven separados. Tienen algunas costumbres muy particulares, los machos ocupan cada uno una cueva, que es bastante sencilla de una o dos bocas. Sin embargo, las hembras lo hacen en grupos de quince a veinte, comparten una misma madriguera de diseño muy complicado: llenas de callejones, plazoletas y escondrijos. Al atardecer, los machos van a buscar a las hembras; pasean, juegan y se aparean. Luego, cada uno vuelve a su cueva.

En medio de la rutina, tomemos un recreo para preguntarnos cómo nos complicamos, qué recovecos nos fuimos construyendo durante los últimos meses o los últimos años… ¿Cuál es nuestra vizcachera?

Como si la señora de la historia fuera con una bolsa en una mano y con la otra metiera lo que encuentra su paso.

Entonces hagamos una pregunta filtro: ¿Todo sirve?

Hoy nos ofrecen la ilusión de pensar que la felicidad está en consumir sin importar qué ni cómo. Entonces busqué y encontré ayuda en la Biblia.

No podemos satisfacer todos nuestros deseos:

“Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”.

No nos podemos comer toda la comida, ni trabajar todas las horas del día ni dormirlas, ni hacer todos los viajes de placer, tampoco trabajar sin parar todos los días de la semana; no podemos estar en todos lados. Así tampoco compramos todo lo que nos ofrecen; y hoy la oferta por TV e internet es interminable e instantánea; aun menos podemos guardar todo lo que compramos. Y así aclarando el término “vanagloria”: no podemos ser famosos y poderosos, o dueños de todo lo que queramos ni poseer todo el conocimiento. Todo eso pasa. O sea, hay que enfocarse en lo que Dios quiere para nuestra vida. Eso sí nos puede dar satisfacción real y duradera.

Los deseos pueden ser buenos, pero hay otra condición: Tenemos límites

Nuestro tiempo, nuestras fuerzas, nuestros objetivos y nuestras capacidades son limitadas; por lo tanto por muy dispuestos que estemos a progresar necesitamos conocer nuestros límites y respetarlos. Esto nos pone en la situación de tener que elegir. Y es importante saber que Dios es el único que no tiene limitaciones y en él podemos todo. Pero nosotros somos limitados.

Podemos seleccionar lo que hacemos por el fruto que damos: “Por sus frutos los conoceréis. Todo buen árbol da buenos frutos…”. Esta es una buena base para definir nuestros dones y habilidades, la facilidad y el gusto con que desarrollamos una tarea, estudiamos un tema y nos relacionamos con los demás.

Además encontré un consejo del apóstol Pablo que después de muchos logros personales y sobrados motivos para estar orgulloso decía: Todo eso lo he dejado a un lado, y lo considero basura, con tal de llegar a conocer bien a Cristo, pues no hay mejor conocimiento. Y quiero que Dios me acepte, por confiar en Cristo, pues así es como Dios quiere aceptarnos”.

Es más sencillo elegir si sabemos que somos especiales para Dios porque nos ama así como somos. No necesitamos complicarnos ni acaparar cosas, saberes, éxitos o relaciones para agradarle. Brillemos con la luz que da conocerlo. Y seamos generosos con los dones que Dios nos da, sean materiales, sociales o espirituales. Mantengamos la vida sencilla.

“No se enciende una luz y se pone debajo de un almud (‘una medida de tierra’, hoy diríamos: ‘debajo de la cama’), sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa”. Claro, si nuestra vida es tan complicada con recovecos y pasillos interminables no alumbra a nadie ni a nosotros mismos.

Encontramos una excepción: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. Entonces aclaremos que en las manos de Dios podemos poner desechos, fracasos y desengaños que los transformará para nuestro bien con un propósito.

Finalmente, necesitamos aprender a elegir, a tomar decisiones para simplificarnos la vida, para aligerar la bolsa. Aprender a tirar y decir: “No”. Y buscar agradar solamente a Dios: “Todo me es lícito, pero no todo me conviene”.

domingo, diciembre 26, 2010

Feliz Navidad!!



Amigos:
Este año este blog tiene poco de lo que pasa en mi vida...
Por eso para terminar el año, les muestro algo de las cosas que estoy trabajando.
Tenía una vieja deuda conmigo y disfruto mucho poder dedicar un rato de mis semanas a recuperar el tiempo y la capacidad de expresarme con las imágenes.
Dios los bendiga y les dé la capacidad de disfrutar la vida y encontrar eso que solo ustedes pueden hacer.
Corina

viernes, octubre 15, 2010

Bosque para Analía

¡Así está en casa de Analía!
Ella visita el mar de Cobos y de allí salió la idea...
Un honor!
El bosque que pinté para Analía...

miércoles, octubre 06, 2010

El arbol para Gonzalo

Gonzalo le regaló a su mamá este árbol como regalo de cumpleaños!!
Una ternura

martes, mayo 25, 2010

¡Viva la patria!!



¡En la semana de mayo del bicentenario!!
¡Viva la patria!
¡Viva!!

domingo, mayo 09, 2010

Como disfrutar de la vida


La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;

El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.

Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.

… Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

—Salmo 19

Leí en un diario español sobre una campaña de publicidad de ateos que se originó en Inglaterra. Mis sentimientos, al leer esa manifestación tan ofensiva a la ley de Dios, con el transcurso de los días y los meses se fueron transformando. En un principio me sentí ofendida y enojada, pero luego alcé la mirada y pensé en Dios. Este magnífico y buen Dios que conozco. Y aún hay personas que no lo pueden reconocer. Desde su ceguera lo rechazan. Luego me dio pena.

Un Dios tan bueno que hace salir el sol sobre justos y quienes no lo son. Sostiene este planeta sin hacer alarde de fidelidad ni grandeza.

Sus decisiones son buenas en medio de un mundo tan loco. Su ley es perfecta. Puedo ver su prolija provisión en las aves del cielo y el florecer de los jardines. Y su misericordia, en la paz de mi corazón. Los ríos corren renovando el verde de los campos sin más recompensa… Podemos alegrarnos con cada día que nos regala, sin palabras audibles; pero los sonidos de la naturaleza hacen eco de su majestad; en cada amanecer los pájaros cantan y después de cada lluvia cuando todo reverdece; o al cambiar de estaciones año a año se sostiene su esplendor con magnífica grandeza.

Pero el regalo más grande de todos a favor de nosotros es Jesús… dejó su reinado para hacerse pequeño y mi semejante, vestido de piel humana, sensible al dolor.

Desde pequeña tuve necesidad de reglas claras, a veces para tratar de evitarlas, pero en un lugar de mi ser me gustaban esos límites que me demostraban el cuidadoso amor de mis padres. Cuando crecí y aún no conocía a Dios tuve ansiedad sobre el futuro, urgencia por dejar el pasado. Y una soledad que se me notaba en los ojos. Había dentro de mí una sed que no era fácil de describir. Sed que no se llenó con amistades ni estudio, ni trabajo, ni con incontables actividades, buenas algunas y otras no tanto. Nada calmaba la sed, nada llenaba el vacío. Tanta ansiedad siempre lleva a cometer errores, cuando caminamos sin rumbo perdemos tiempo y energía preciosos.

Pero Dios extendió su mano en medio de una crisis. Un buen amigo me llamó la atención con Su Palabra, me dijo que el hueco de mi corazón tenía el nombre de Jesús.

Le creí y me mostró Su Amor. Luego conocí más amigos cristianos y soy parte de Su gran familia. Aprendí a disfrutar la vida en Cristo, a conocerlo y amarlo y amar sus leyes.

Por otra parte, es notable que nadie se atreva a violar la ley de la gravedad, ni se construyan edificios sin verificar el uso correcto de materiales adecuados. Porque las consecuencias son inmediatas y trágicas, según la transgresión. Esas leyes son invisibles, pero respetadas sin discusión.

Pero con las leyes “morales” de Dios no es así; son igualmente válidas, irrefutables y determinantes, no importa el lugar, la cultura implicada ni la época de la historia. Lo pueblos se oponen o declaran ateos. Las sociedades deciden que son leyes anticuadas, y consideran que como no hay consecuencias inmediatas se pueden violar o ignorar.

Entonces deseo observar que el mismo Dios que provee un marco de justicia y orden es el mismo que provee su amor y misericordia. Porque el deterioro de “nuestros valores sociales” no es gratis ni es casual. Cuando Dios nos pide algo o nos enseña con sus palabras un modo de hacer las cosas, lo hace por amor. Las situaciones más complejas en sus manos y dentro de su ley se convierten en oportunidades para disfrutar de ese Amor del que hablo.

Personalmente he conocido noches tristes y solitarias cuando no tuve con quien compartir mis penas y sé que allí estuvo Él, mi Jesús.

“El varón de dolores, experimentado en quebrantos…” oyó mi lamento y me soportó.

Pero también Él, mi Señor es quien provee los buenos tiempos, la sonrisa en los rostros de mi familia, mi fuerza física y las ideas valiosas.

En realidad, vivimos tan apurados que se desdibuja el paisaje… ese paisaje que Dios creó de manera inexplicable para que disfrutáramos. Con mariposas en el verano y gotas de rocío sobre alguna planta. Esos eternos minutos que dura un amanecer con sus incontables matices nos muestran su precisión y gracia.

Soy madre y disfruto de ayudar en el desarrollo de una vida además de la mía… Cuando tenemos un pequeñito a nuestro cuidado, sabemos que hay ciertas cosas que lo benefician y otras que lo perjudican, entonces le damos lo bueno y evitamos las cosas que lo dañen. Pronto aprendemos que ellos prefieren el peligro. Pero igual los protegemos aunque no nos sonrían. Ellos no entienden bien, pero sí saben que los amamos y los cuidamos.

Precisamente porque así somos y sabemos que nuestro Papá celestial dejó esas leyes para nuestro cuidado, como resultado de su gran amor. Si analizamos un poco cada una de las leyes que son objeto de desobediencia y de burla, veremos que son un regalo de amor. Y ése amor es el que nos lleva a disfrutar la vida y a depender de Dios. De hecho Él nos dio esa capacidad.

También podemos gozar de cada persona que conocemos mientras desarrollamos nuestras vidas y Dios se alegra en extendernos hacia otros. Te animo a que disfrutes tu vida en Cristo.

martes, mayo 04, 2010

Corazonada



El corazón es un niño: espera lo que desea.
Proverbio ruso
Nada pesa tanto como el corazón cuando está cansado.
Juan Zorrilla de San Martín
La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?
Proverbio chino
Sólo se ve bien con el corazón; lo esencial es invisible para los ojos.

Antoine de Saint-Exupery


Estos 2 collages están en un consultorio de cardiología, ya pondré las fotos.